La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) alertó ayer aquí del riesgo de inestabilidad, conflicto y violencia por el abandono del campo en las políticas públicas del gobierno federal.
Encabezados por Álvaro López Ríos, secretario general de la UNTA, 21 delegados de todo el país acordaron elaborar un “Proyecto Alternativo Anticrisis”, donde reclaman inclusión del sector agropecuario en la solución de este trance.
“El campo está quebrado y se puede convulsionar”, advirtió el líder nacional luego de prevenir que este panorama adverso al sector campesino “nos puede dar u susto y sobresaltos”.
“Puede prenderse la chispa de la inconformidad e inestabilidad, agudizar el conflicto y provocar violencia”, sostuvo López Ríos en su encuentro nacional donde diseñaron su plan alternativo y el plan de acción de la UNTA.
Calificó de “grave error criminal del gobierno” en excluir del plan anticrisis al campo, “aquí podemos sembrar alternativas de solución, aquí podemos cosechar la solución con la autosuficiencia alimentario y evitando la emigración del campo a la ciudad, al extranjero, solo se requiere de voluntad política del gobierno para incluir a los campesinos, con programas y proyectos incluyentes”.
La pelea histórica.-
Para enfrentar la crisis no solo se requiere un mayor presupuesto de la Federación, sino implementar programas que incluyan al sector campesino, advirtió tajante el dirigente de la UNTA, luego de considerar que el gobierno de Felipe Calderón persiste en mantener la pelea histórica entre ricos y los trabajadores del campo.
Precisó que tan solo en el 2008, el gobierno canalizó 22 millones de dólares tan solo para la importación de alimentos, “en lugar de invertirlos directamente al campo mexicano para que de una vez vayamos terminando con la dependencia alimentaria.
López Ríos dijo que frente a la crisis en el campo, donde la emigración y la falta de proyectos son los problemas torales, se requiere la revisión del trilateral Tratado de Libre Comercio, para enderezar el rumbo y evitar el incremento de la emigración en el sector agrícola que se busca otros destinos para vender su mano de obra barata. En cifras, precisó que 2.5 millones de labriegos han sido expulsados del campo mexicano.
Sostuvo que este panorama adverso para los campesinos mexicanos se debe a la torpeza e ignorancia de la burocracia en el sector que mantienen un campo abandonado, “por ello no solo se requiere de buenas intenciones y un mayor presupuestos, sino programas emergentes de inversión productiva, que incluya desde luego, la revisión del TLC en el capítulo agropecuario”.
La izquierda, abona al olvido.-
Entrevistado ayer brevemente antes de presidir una asamblea nacional, con la presencia de al menos 21 estados de la República , Álvaro López lamentó que frente a esta crisis en el campo, la izquierda mexicana asuma una actitud pasiva, abonando al olvido en las políticas públicas, avalando un “plan anticrisis que no incluye para nada en absoluto al campo”.
Hoy la izquierda mexicana está carente de autoridad moral y política, “hoy deben reconstruirse, recomponerse y acercarse más a la gente”.
“La izquierda a perdido rumbo, no ha sabido comportarse, es un desastre y esta viviendo la peor de sus crisis, con desprestigio interno”, enfatizó el líder de la UNTA, luego de exhortar a las izquierdas, a que reencuentren su rumbo, de lo contrario van a la pendiente, en caída libre.