Diez presuntos miembros de dos bandas del crimen organizado cayeron abatidos en una balacera que duró varias horas entre ellos y posteriormente con policías y militares que los persiguieron, en la que un soldado cayó muerto y otro herido, mientras que dos policías resultaron también lesionados de bala.
El enfrentamientos entre los presuntos sicarios y posteriormente con militares y policías se dio aproximadamente a las tres de la madrugada en sobre la carretera federal del municipio de Arcelia, a la altura de la comunidad de Palos Altos, en la región de la Tierra Caliente de Guerrero, donde fueron asegurados diez vehículos de diferentes marcas y tipos, 14 armas largas y cinco cortas de diferentes calibres, así como dos granadas de fragmentación.
De acuerdo a reportes oficiales, los enfrentamientos y persecuciones entre los presuntos miembros de dos bandas del crimen organizado, quienes posteriormente enfrentaron a militares y policías que trataron de arrestarlos, duró más de tres horas, por lo que fueron percutidos más de 300 cartuchos de fusiles de asalto AR-15, AK-47 (conocido como Cuerno de Chivo), Uzi, Mini Galil y de pistolas de diferentes calibres, entre ellas de nueve milímetros, 380, 38 súper y 45.
Fue en la carretera federal del citado municipio donde se enfrentaron los dos grupos rivales de la delincuencia organizada, en cuyos hechos fue abandonado un vehículo en el que la policía encontró a un individuo privado de la vida de varios balazos, así como un fusil de asalto AK-47 y una pistola tipo escuadra.
El enfrentamiento y persecución de los presuntos sicarios provocó la movilización de elementos del Ejército Mexicano y de policías de la Federal Preventiva (PFP), Preventiva del Estado y de la Preventiva de ese municipio, quienes iniciaron la persecución de las dos bandas rivales de pistoleros, quienes los atacaron para evitar el arresto.
En la agresión un militar cayó abatido por las balas y uno de sus compañeros resultó herido, mientras que un elemento de la PFP y otro policía Preventivo del Estado también fueron lesionados por proyectiles de arma de fuego, mientras que nueve presuntos sicarios perdieron la vida, de quienes se desconocen sus generales porque no portaban ninguna identificación.
Al lugar fueron enviados por la Procuraduría General de Justicia del Estado varios agentes del Ministerio Público para practicar las actuaciones de ley, tanto del levantamiento de los cadáveres como la fe de los vehículos, armas, granadas y los cientos de cartuchos percutidos, mientras que los lesionados fueron trasladados a hospitales de Ciudad Altamirano, según trascendió.