Como un tiro de gracia calificaron ayer líderes de colonos y amas de casa el aumento del 30 por ciento a la energía eléctrica.
Agregaron que después del aumento a los combustibles, gas, leche, carne, huevos, pan, azúcar, jamón, jitomate, cebolla y otros insumos de la canasta básica no les quedará otra más que utilizar la luz lo menos posible.
Lo anterior, luego de que se eliminara el subsidio del 30 por ciento al consumo de energía eléctrica.
Para la líder de colonos de La Laja, Rosalba Ruiz Bracamontes, la falta del subsidio por parte del gobierno federal a la luz eléctrica tendrá repercusiones drásticas en la economía familiar de los acapulqueños, porque con los altos cobros simplemente no tendrán dinero para pagar y mejor van a preferir volver a utilizar lámparas de petróleo y veladoras para alumbrarse.
“Las amas de casa ahora de nueva cuenta nos veremos en aprietos económicos, pues el alza a la energía eléctrica debido a la falta de subsidio nos dará el tiro de gracia, porque el dinero no alcanza ya para pagar ningún servicio público”, comentó Ruiz Bracamontes.
Por otra parte, la líder de La Garita, Rosa Cruz Cortés, dijo que el 30 por ciento del incremento a la luz, es “una herida de gravedad al corazón económico de los bolsillos familiares”, porque el sueldo que ganan los padres de familia apenas les alcanza para medio comer y ahora con los altos costos de la energía eléctrica, dejarán de utilizar muchos de sus aparatos electrodomésticos.
“Estamos a merced de los altos costos de la luz, de la canasta básica, del combustible, pues después del incremento será un lujo tener el servicio de energía eléctrica, pero esto parece no importar demasiado en la Comisión Federal de Electricidad”, comentó Cruz Cortés. Por su parte, el ama de casa Martha Alvarado Aranda expresó su inconformidad con el incremento de la energía eléctrica, porque dijo que será un golpe más para los acapulqueños, porque la pobreza es extrema y muchas personas prefieren robarse la luz, a pesar que los metan a la cárcel.
“Es preocupante ver cómo suben y suben los precios de los productos, pues ahora le toca a la luz y mañana será otra cosa… en fin, la situación es que ya no hay dinero para pagos extras”, agregó Alvarado Aranda.
El ama de casa indicó que el poco dinero que se percibe en los hogares y los altos cobros han orillado a las familias a endeudarse más con las casas de empeño.