Con 251 pasajeros a bordo, fondeó en la bahía el crucero Silver Shadow, procedente de Puerto Vallarta, Jalisco, el cual es el primero de 85 naves que visitarán el puerto durante la temporada 2008-2009.
El arribo se dio a pesar de las deficiencias en el muelle que funciona como terminal marítima, que no pudo subsanar la tarde del lunes el gobierno municipal.
La bienvenida fue a las 7 de la mañana; una banda de chile frito puso el ambiente de fiesta; el presidente interino, Juan Noriega Urieta, acompañado por el director de Turismo en el municipio, Guillermo Catalán Martínez recibió al primer grupo de viajeros.
En medio de mangueras y cables que salían del pavimento, montones de hierba y plantas que fueron retiradas del lugar y grafittis en los postes en donde hay colocadas bancas de madera –también en mal estado–, los visitantes bajaron del ferry que los llevó del barco al puente.
Incluso el oficial de Protección Portuaria, Jesús Gilberto Mercado Vargas, llegó al lugar pasadas las 7, a pesar de que debió estar antes para revisar que no hubiera peligro para los turistas al bajar.
Por su parte, Mario Hernández Diego, presidente del Comité de Recepción de Cruceros, dijo que es innecesaria la construcción de un muelle dentro de la bahía, pues sólo es necesario remodelar la zona para mejorar el servicio.
Aseguró que por las deficiencias, el crucero de nueva construcción Oasis of the Sea no visitará el puerto. Este navío transporta 5 mil 400 cruceristas y 2 mil 600 tripulantes.
Señaló que en otros destinos turísticos del país no hay grandes infraestructuras y se reciben hasta tres cruceros al día, como es el caso de Los Cabos, Baja California Sur, a pesar de que esa bahía es más chica que la de este puerto.
Dijo que se tendría que buscar un lugar idóneo para tener un muelle acorde al desarrollo de la industria de cruceros.