Guerrero perdió millones de dólares por el bloqueo de once horas a la Autopista del Sol del pasado lunes, y las pérdidas continúan debido al paro magisterial, informó el académico de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Mauro Betancourt Chávez.
Afirmó que en términos de horas-hombre, el lunes pasado fue una catástrofe debido a que miles de maestros no acudieron a sus aulas y otras miles de personas estuvieron varadas en el tráfico que provocó su protesta.
No estamos hablando de millones de pesos, sino millones de dólares los que ese día perdió Guerrero, lo cual implica una situación grave para un estado que de por sí tiene una aportación mínima al Producto Interno Bruto.
En entrevista, Betancourt Chávez refirió que independiente al rezago social y económico que caracteriza a Guerrero, “cualquier acción que impide el desarrollo de las actividades productivas genera aparte de molestia pérdidas”.
El economista precisó que para calcular el costo que tiene para la economía de Guerrero el paro magisterial, las protestas y las marchas, se parte del cálculo del valor del trabajo de un maestro en una hora.
“Se debe tomar en cuenta cuánto se le paga por hora-hombre al maestro, pero también la persona que está detenida en la autopista tiene un salario que está devengando o una riqueza que deja de producir en las horas que está retenidos, y el costo del traslado de mercancías y productos”, precisó.
“Se tendría que calcular en una hora el salario que gana un profesor en ese tiempo que se multiplica por el número de profesores y de personas que quedaron atrapadas, estamos hablando de millones, no de pesos, sino de dólares por hora. Es un monto importante”.
Es importante en la medida en que el pasado jueves marcharon más de seis mil profesores, quienes mantuvieron bloqueada la Autopista del Sol durante más de once horas. En tanto que cientos de mentores no han laborado en cuatro días.
Adicional a lo anterior, Mauro Betancourt estableció que se debe tomar en cuenta que cuando se interrumpen las actividades, se anulan los ciclos de producción y tienes que reactivarlos después y eso implica un costo.
Sin embargo, el especialista consideró que además de valorar el impacto en la economía estatal de la protesta de los maestros, también se debe tomar en cuenta los objetivos que buscan lograr a partir de esas tácticas de lucha.
“Como economista se ve la parte técnica y social, y el hecho de que se estén llevando a cabo estas manifestaciones y bloqueos, afecta a la economía, pero también se debe tomar en cuenta que existen demandas sociales que se debe evaluar hasta qué nivel son justas”, comentó el académico.
Y estableció que para seguir evitando mayores problemas para el estado, se requiere de voluntad de diálogo por parte de los maestros y del gobierno.
“Si los que hacen la presión están insistiendo y no cambian la táctica de lucha para no dañar a terceros, están generando conflictos más graves. Y si los funcionarios del gobierno no están dando respuesta, entonces, también caen en irresponsabilidad”, afirmó.
Respecto al rol que juega la sociedad, afirmó que hay un nivel de hartazgo tanto de quienes afectan sus derechos como medida de presión como del gobierno.
“La sociedad civil exige que se solucionen los conflictos”. Y si esto no ocurre, puede generarse una misma intención como la que se suscito durante los últimos días con motivo de la ola de inseguridad: “Si no pueden, renuncien”.