El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, reprobó los hechos de violencia que se han estado generando en el estado de Guerrero, como los ocurridos el pasado fin de semana donde fue acribillada una familia, dos policías y el hallazgo de una cabeza en Petatlán, el cual consideró como “un hecho macabro”, por ello hizo un llamado a que se promueva las acciones de paz y que estén unidos los tres niveles de gobierno para combatir el crimen organizado.
Lo anterior lo afirmo en conferencia de prensa luego de haber oficiado la misa en la Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, Aguirre Franco habló sobre el tema del aumento a las tarifas de agua, dijo que esta es una expresión espontánea de sentido común, y lo primero que tiene que hacer la CAPAMA es dar un buen servicio de el agua y que ésta sea de calidad y suficiente, así como lo reclama la ciudadanía
“Es cierto que es un servicio que se debe de retribuir, se debe de pagar, pero también es cierto, que un mal servicio, se tenga que retribuir generosamente”.
En cuanto a los hechos violentos que se han registrado en la Costa Grande, indicó que la presencia de la violencia organizada está presente y sigue todavía como una “amenaza” en medio de la población, “lo que debemos decir es que no, no nos quedemos en el oropel de las circunstancias de que si es más o es menos, lo que nos debe de preocupar es que está presente y una vida humana”.
Por ello indicó que esto es signo de una represalia para poder hacer un acto de venganza, “después de la masacre acontecida recientemente, cualquier otro crimen de alguien a quien le hayan cortado la cabeza es una forma de expresar un mensaje desde luego macabro, asesino, inédito en una sociedad, que no se debe acostumbrar a ésta presencia de las destrucción de la vida, es una muestra de lo que se ha impregnado en nuestra sociedad”
Afirmó que esta violencia se ha ido impregnando en Acapulco y por ello todos deben de reaccionar, la sociedad, las instituciones y los cuerpos de seguridad.
“El llamado que hemos hecho ahora, es como el llamado que hizo la marcha que se realizó aquí y en otros lugares, el cual debe unir la sociedad para poder superar con acciones de paz, las acciones de la violencia organizada, no esperemos la milagrería, y que se acaben con el paso de un viento, se tiene que promover acciones de paz en el corazón de todos”.
Ante ello dijo que se debe de evitar el consumo y la siembra y trafico de drogas, y vuelve a reafirmar que debe de unirse el gobierno municipal, federal y estatal, así como la población en general, porque no cabe duda que otra de las causas del porque se han se han dado los hechos de la Costa Grande, es que se ha promovido el desarrollo y siembra de estupefacientes que suscita los ilícitos.
“Ha salido toda la podredumbre y se debe de extirpar este mal y no nos asustemos de ello, sino más bien hay que poner soluciones, en que manera se debe implementar y superar un estado que es muy escandaloso por los crímenes que se han dado a nivel nacional e internacional.
Dijo que ellos como Arquidiócesis seguirán promoviendo y actualizaran el comunicado pastoral que los obispos del estado de Guerrero han difundido entre la población guerrerense, ese documento que dice “Violencia Organizada”, además de hacer oración, convocar a los medios de comunicación, escuelas y poner ahí más énfasis”.
Asimismo, comentó que los obispos no tienen planeado hacer una excomunión, por ello convocan al arrepentimiento, “no estamos comportándonos como Olimpus o Júpiter, que tenían su rayo, la Iglesia ofrece la misericordia, no los excomulga y los sigue admitiendo para que participen en la vida y en la gracia de Jesucristo”.
En cuanto a la pena de muerte dijo que la doctrina de la iglesia, dice que repugna la doctrina de la muerte, sin embargo establecerlo como una ley no resulta, en estos tiempos porque puede haber equivocaciones, la justicia es muy imperfecta y se le puede condenar a muerte alguien a quien no se le juzgó, por todo eso no es factible, las leyes se pueden corromper las leyes, “la iglesia se opone a la pena de muerte”.