Irán efectuó este jueves nuevos ensayos de misiles en el Golfo, en el tercer día de unos ejercicios militares que han aumentado la tensión entre Teherán y los países occidentales.
“En el tercer día de las maniobras ‘Gran Profeta’ en el Golfo Pérsico, los hechos más importantes fueron los disparos de misiles tierra-mar y tierra-tierra, así como misiles mar-tierra”, indicó la página web de la televisión iraní.
Durante los ejercicios, las fuerzas armadas ensayaron también el torpedo Hoot (ballena en persa), probado en abril de 2006, y que entonces fue descrito como un arma muy rápida capaz de alcanzar submarinos enemigos.
Barcos de guerra de los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite del régimen islámico iraní, participaron en las maniobras, según el sitio web.
“Los objetivos (…) fueron atacados con precisión por las fuerzas de la marina con diferentes tipos de lanchas dotadas de elementos militares de potencia ligera y media”, agregó.
La televisión estatal indicó que “misiles de largo y mediano alcance fueron lanzados” en maniobras nocturnas el miércoles, sin más detalles.
La Casa Blanca se mostró muy prudente ante esta segunda serie de ensayos de misiles, alegando el riesgo de una manipulación, pero insistió en que Irán tenía que terminar con los actos de “provocación”.
Tony Fratto, su portavoz, había precisado en un primer momento que todavía no se había verificado si se habían efectuado estos lanzamientos.
Más tarde, un alto funcionario del departamento de Defensa estadounidense confirmó que Irán habría lanzado un único misil este jueves, y no una segunda serie de misiles de ensayo como señalaron medios iraníes.
El funcionario, que pidió el anonimato, afirmó a la AFP que Estados Unidos detectó el miércoles el lanzamiento de prueba de siete misiles, entre ellos un misil Shahab-3 capaz de llegar a Israel.
“Parece haber tenido lugar el lanzamiento de un misil hoy (jueves), pero éste bien podría ser uno cuyo lanzamiento falló la víspera y que (los iraníes) finalmente hicieron operativo y lanzaron hoy”, declaró el funcionario estadounidense.
Irán había anunciado el miércoles que nueve misiles de mediano y largo alcance fueron lanzados en el marco de las maniobras, en especial un “Shahab 3 equipado con una carga convencional, de una tonelada, y un alcance de 2.000 km”, o sea dos veces la distancia que separa la frontera oeste de Irán con Israel.
La secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice advirtió el jueves a Irán que Estados Unidos había reforzado su “presencia” para garantizar “la seguridad” en la región del Golfo y, si fuera necesario, no dudaría en defender a Israel y a sus aliados en la zona.
“Defenderemos los intereses estadounidenses y los de nuestros aliados. Nos tomamos muy en serio nuestra obligación de defender a nuestros aliados y tenemos intención de hacerlo”, dijo Rice ante la prensa en Tiflis, donde efectuó una visita oficial.
Irán había amenazado el martes con “incendiar” Tel Aviv y la flota militar estadounidense en el Golfo si es atacado, en palabras del hodjatolislam Ali Shirazi, representante del guía supremo Ali Jamenei en las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución.
El miércoles, la Casa Blanca condenó los ensayos de misiles iraníes y afirmó que la producción de misiles balísticos por parte de Teherán supone una “violación” de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los esfuerzos diplomáticos se han multiplicado estos últimos días para intentar poner fin a cinco años de crisis entre Teherán y los países occidentales por culpa del programa nuclear de Irán, detrás del cual se sospecha que hay fines militares.
El Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Javier Solana, viajará “antes de finales de julio” a Irán para discutir sobre una respuesta iraní a una propuesta hecha por seis potencias mundiales para solucionar la crisis, señaló su portavoz, Cristina Gallach.